lunes, 17 de marzo de 2014

Recuerdos-Poema


Miro pasar el tiempo
Veo el cielo y su resplandor
Las aves con sus sonidos
Y tú, lejano a mi gran amor

No comparto tus inquietudes
Menos con aquel desamor
Placeres que se lleva el viento
Recuerdos que traen solo dolor

Para que más de todo esto
Si esto no es más que furor
Ese que aprisiona mis sentidos
Necesito ya de un marcador

No aguanto más los castigos
Quiero estar contigo amor
Paciente quédate conmigo
Juntos somos el mejor postor

REMS





martes, 11 de marzo de 2014

Quisiera -Poema

Quisiera escuchar que te gusto
Que cuando me miras te derrites
Que cuando me tienes cerca te provoco
Que te parezco linda con lo que llevo
Que no podrías vivir sin mí

Quisiera saber cuándo me amas
Que soy la única en tu vida
Que te encanta poseerme
Que eres feliz al tocarme
Que disfrutas tanto de mí

Quisiera ver tu descontrol
Que te enloqueces con mi amor
Que ardes por mi piel
Que me deseas con pasión
Que si mueres, es sencillamente por mí


REMS

lunes, 10 de marzo de 2014

Volví-Poema

Me volví a enamorar
De tus ojos, tu mirada
Esa forma tuya de besar

Me volví a inspirar
En tu cuerpo, tu alma
Hasta de tu caminar

Me volví a encontrar
Linda, amada, deseada
Con esa modo tuyo de amar

Me volví a entregar
Al anhelo, la esperanza
Y deseo de contigo estar


REMS

miércoles, 5 de marzo de 2014

Me llamo Esben- Novella (Novela corta)

Me llamo Esben

Desde esa cama me preguntaste, ¿sabes cuándo moriré?

Entonces me levante, me acerque a ti, diciendo que no lo sabía, pero que no pensaras en ello, que el día que la muerte venga, vendrá tanto como para ti, como para mi en el momento que asi Dios lo haya dispuesto.

Me dijiste que solo tenías 54 años, entendí que lo que decías era, que era injusto lo que te estaba pasando. Lo es, te dije, me dio dolor verte así, pero te recordé que aun estás viviendo, y que en vez de pensar en la muerte, deberías de pensar en que aun puedes hablar con tus hermanas, amigos, en que aun estas acá, que no te llevaría a nada bueno estar pensando en la muerte, pero si, en lo bueno que has vivido hasta este momento. Tienes razón me dijiste, y entonces empezaste…

Cuando nací, era un niño normal, crecí normal, con una familia de 4 hermanos con unos padres que siempre estuvieron para nosotros. Podía caminar, correr, saltar, hablar mejor, y hasta jugaba futbol, no era el mejor, pero era bueno. Tuve una novia, mi linda ilusión de adolescencia, comía todo lo que quería, iba a la escuela, jugaba con mis amigos, me sentía contento.

Hasta que paso, lo que nunca imagine podia pasar.

Tenía 12 años, paseaba con mi hermano mayor en bicicleta, no lo vimos, o no nos vieron, de pronto un camión nos atropelló, nos dejó sin nada.
Mi hermano murió, mientras que yo quede en coma por más de 6 semanas, mis padres y hermanas sufrían, mientras que yo seguía sin poder levantarme.

Abrí los ojos, pero ya mi mundo había cambiado, ahora ya no era el mismo, todo era diferente, mis limitaciones empezaron a ser más notorias, y aun cuando trataba de que todo se viera normal, era imposible. Fui creciendo y con ello un mundo que ya no era normal, extrañaba mi vida, quien era, y todo eso que un niño soñaba… ¡cuando sea grande!

Estudiaba en forma limitada, hacía mis cosas siempre con ayuda. Mi madre trataba de apoyarme, pero podía notarla cansada, las peleas con mi padre era interminables, todo por mí, ellos no podían ser felices por tener que cuidarme, y eso me entristecía, no encontraba nada que me aliviara el dolor, y la soledad, pensé que en matarme, pensé que debería buscar la forma de irme lejos a donde nadie me encuentre. Ya no podía más, no soportaba más esta vida, hasta que la conocí.

Ella me enseño que podía vivir aun cuando no era el mismo de hace ya algunos años. Vamos no te quedes ahí, vamos a recoger manzanas, me dijo una mañana, no podía reírme, la miraba diciéndome, es que acaso no puede notar que no puedo hacerlo.

Me irritaba, pero ella siempre con una sonrisa. No se daba por vencida, venia, me saludaba todos los días, a la misma hora, yo sentado en la terraza podía verla pasar, algunas veces sola, otras con algunas de sus amigas.

Trataba de que no notara que la estaba mirando, pero ella era demasiado evidente, venia corriendo hacia mí, hola Esben, ¿cómo estas hoy? Espero que ya estés haciendo planes para el fin de semana, vendré a verte, me daba un beso en la mejilla y se iba.

Pensaba en ella todo el día, y todos los días, esperaba con ansias el fin de semana, quería verla, aun cuando no se lo hacía saber. Siempre era callado, no sabía cómo hablar con ella. Recuerdo que salíamos al jardín, ella me llevaba hasta allá, ponía una cesta en mis piernas, y era así como recogíamos las manzanas o cualquieras de las frutas que había en el jardín.

Sé que aun podía moverme, pero todo era tan lento cuando yo quería hacer algo, o sencillamente tan doloroso, que entonces mejor me quedaba sentado sin hacer nada, mirando como los demás me atienden y sintiendo el más inútil de toda la tierra. Pero ella, no me daba la oportunidad de poder sentirme así, siempre son su sonrisa, con esa forma de ver la vida, las cosas, sus palabras su cariño, era ella, ella me salvo, por ella quise vivir.

Entonces comencé a entrenar, venia la fisioterapeuta y la ergo terapeuta cada día, puse todo de mi esfuerzo para salir adelante, empece a tomar clases privadas, porque no quería ser uno más del montón. Quería que ella se sienta orgullosa de mí, quería que supiera que ella era mi motivo.

Los años pasaban, yo me hacía joven y ella más hermosa, no había día que no la viera, no había día que no recibiera uno de esos besos llenos de amor.

Empecé a mover mis extremidades de manera más firmes, aun había mucho que hacer pero estaba en eso que llame, mi inicio. Empecé a manejar bicicleta, una en donde me tenía que echar, una bicicleta reclinada era la que tenía, era perfecta, sus funciones hechas especialmente para alguien como yo. Todo era perfecto, me sentía yo nuevamente, podía sonreír, tenía planes, tenía una vida.

Hasta que llego mi cumpleaños número 30, ese día no llegaste, no entendía que pasaba, no te vi por la mañana, no te vi llegar, no sabía dónde estabas. Te llame, no contestaba nadie, mande a buscarte, no había nadie en tu casa, todo era muy extraño, les pedí a todos que se fueran.

Ese día quería contarte que me había inscrito en una carrera de bicicletas, organizada para personas con incapacidades, y que quería hacerlo, porque quería que vieras todo lo que he logrado, agradecerte por todo, porque desde los 16 años fuiste tú quien me enseñó a ver la vida como lo veía ahora.

Me pase toda la noche cerca de mi ventana, quería ver si de pronto llegabas, pero nada, al día siguiente como al medio día, vi a tus padres, deseaba tanto correr a ellos y preguntarles por ti, pero no podía.

Llore entonces, empecé a gritar como un niño atemorizado. Mi mamá vino, preguntándome que pasaba, ella comenzó a llamar a papá, ambos a mi lado, las cosas entre ellos mejoraron tanto, y todo porque yo por fin quise vivir. Cuánto daño les hice, pero fui feliz al verlos juntos.

Les pedí que vayan a ver que había pasado contigo, así que mi mamá salió inmediatamente, yo miraba desde la ventana, mi papá me tenia del hombre. En eso veo a mi madre hablando con la tuya, y ambas llorando, ¿qué pasaba? Gritaba, díganme que pasa, por favor, pero no me oían, mi papá trataba de calmarme, todo era inútil.

Mi motivo, mi alegría, mi vida, murió. En tus manos el regalo y la tarjeta que me darías, en ella decías;

“Querido Esben, hoy es tu cumpleaños, seguro que pensaste que lo he olvidado, por la mañana moría por darte un beso, pero me escondí de ti, quería sorprenderte, y así llegar a ti, darte ese regalo, que espero te guste, en ella estamos los dos, juntos como lo hemos estado todos estos años, soy feliz a tu lado, y me da mucha felicidad cuando veo todo lo que estas logrando. Nunca dejes de luchar, ni vencerte por nada. ¿Me lo prometes?
Feliz cumpleaños mi cómplice encantador. Pronto nos veremos. Te quiero y te querré siempre.
Mathilde.

Porque tú me preguntaba, era así como funcionaba la vida, te he amado desde que te conocí, y así seguirá siendo por el resto de mi vida. No me he dejado vender, he manejado la bicicleta, por un montón de lugares, he viajado, he ganado algunas competencias, vivo solo desde unos meses después de tu partida; viene una muchacha a ayudarme con algunas cosas, pero en lo general me puedo valer por mí mismo.

Mis padres fallecieron ya hace algunos años, mis hermanas siempre me visitan, siempre están pendientes de mí. Tengo una familia linda. Unos sobrinos a todo dar, mis cuñados que siempre están ahí para lo que necesite, y tú, tú mi querido amor, siempre en mi corazón. Así vivo, no podrías faltarme, porque si tú me faltas, entonces moriré.

Ya tengo 55 años y hace 8 meses que vengo muy enfermo. Me sentía cansado, mis músculos se degeneran de manera veloz, de pronto me caía porque no podía sostenerme, trataba de que esto pasara, pero seguía avanzando, no había como detenerlo.

Definitivamente todo ha sido muy rápido, me dijeron que tenía esclerosis lateral amiotrófica. Te puedes imaginar, yo nunca había escuchado de esa enfermedad hasta que el doctor me lo dijo, fui uno de los pocos a los que les da, ¡como si ya no hubiera tenido suficiente!

Hoy estoy en el hospital, no me puedo mover, llamo a la enfermera para que me mueva los brazos, la piernas, o me gire la cabeza, porque me duele, y yo, yo no puedo ayudarme a mí mismo, no soy el mismo, estoy muerto en vida.

Les he pedido que me den agua, o de comer, me dicen que no pueden, que todo lo puedo tener es a través de esa sonda que tengo en la nariz, así como, así tomo agua. Les he dicho que me den lo que les pido, dicen que me puede dar infección en los pulmones, que puedo morir, les dije que era yo quien decidía eso, que me dieran lo que les pido, pero no me escuchan.

Me siento solo, tengo miedo, tengo tanto dolor, no puedo siquiera tocarme la cabeza. Encima entra una enfermera porque la que esta conmigo permanente, ha ido a si recreo, entra y me pone esa pita roja que se jala para llamar al personal, si algo me pasa o necesito, ¿pero es que acaso no ve que no puedo moverme?

Mi espasticidad fue agrandándose, hasta dejarme en sillas de ruedas, tengo que ser levantado por una maquina hasta la cama o hasta donde me quieran poner, porque yo solo no puedo nada.

Quiero saber que pasara conmigo, pero nadie es capaz de decirme absolutamente nada. La que se queda conmigo, me hace recordar a Mathilde, es tan risueña, siempre con una palabra llena de algo positivo.

Ojala pudiera aparecer una lámpara mágica, le pediría entonces que me devuelva mi vida. Quiero vivir, quiero lo que tuve, y lo que me han quitado, lo quiero de regreso.
No aguanto seguir así, no tengo más pensamientos positivos, pienso en Mathilde cada día, en mi padres, en todo lo que logre hasta ahora, pero me miro a ese espejo de hospital y entonces veo lo que soy, nada.

Escucho desde lejos que la enfermera me dice, Esben, entiendo por lo que pasas, no se exactamente lo que sientes, pero entiendo que estás pasando por un momento horrible, que las penas y frustraciones son quizá más grandes, conozco bien de eso, pero no te aflijas, las cosas pasan por algo y si tú has tenido que vivir hasta ahora, por algo ha de ser. No te pongas de mal humor, no trates mal a la gente. Nadie tiene la culpa de lo que te pasa, tu tampoco lo tienes, son cosas que pasan y debemos aprender de ellas, tanto como aceptarlas.

Entonces recordé que Mathilde me dijo, pronto nos veremos, cierro los ojos, y puedo verla, ella sonríe, y me espera.

FIN

Autora: Liza Sánchez
Género: Narrativo


Esta historia está basada en la vida de un hombre lleno de bondades; con el que dentro de su dolor, pudo regalarme algunas sonrisas. Gracias Esben

Me levanté pensando en ti - " Alentando"

La vida y el corazón están lleno de sorpresas
Cuando te sorprenden, te dejan sin respirar
A veces traen alegrías, otras penas
Pero, ¿qué se puede hacer?
Tener paciencia, dar amor, buscar la paz
Dejar que nos lleve por el camino que corresponda
Basándola en eso que llamamos, actitud
No debemos dejarnos herir, ni lastimar por nadie
¿Acaso alguien vale tanto como para que tú sufras?
Nadie, absolutamente nadie tiene ese derecho
Lo más importante, es que tú estés bien
Si tú estas bien, todo funciona mejor
No importa que diga la gente
Menos el cómo te miren
Que se rían, que griten, que hagan lo que quieran 
Se feliz, sonríe, llora si quieres llorar
Grita si necesitas hacerlo
Pero se tú, solo tú
No dejes que la pena te gane
Menos que la soledad llene tu corazón
Eres grande
¡No lo olvides!
Y por eso estas acá
Tú propósito de vida, es precisamente ello
¡VIVIR!

REMS


Tú mi inspiración-Poema

Que más yo no daría
Para estar yo a tu lado
Todo bien vendría
Mi corazón tú has marcado

Ese beso que me diste
Con pasión, lo he atesorado
Mi amor hoy lo quisiste
No sé qué ha pasado

Te quiero con locura
Eres tú y eres mío
No es una desventura
Es más que un desafío

Tu amor es sólo eso
Un bien recuperable
Hoy tú me has inspirado
Que dicha fue encontrarte

REMS


martes, 4 de marzo de 2014

Corazón...-Poema

...
Miro al cielo como cuando era niña
Veo las aves pasar y sonrío
Nunca pensé encontrar tal alegría
Te quiero toda mi vida junto conmigo

Me encontraba perdida
El tiempo estaba pasando
Pero encontré la salida
Era precisamente a tu lado

No quiero más de la nada
Contigo voy de la mano
Feliz, contenta, amada
Sin pensar en el antaño

Un mundo sin ti, no es vida
Todo quedó marcado
Y ahora a la distancia
Grito lo mucho que te amo

REMS