domingo, 28 de julio de 2013

28 de julio


Hoy, un día de fiesta, gracias a San Martín y Bolívar, llegó nuestra independencia.
No fue fácil llegar hasta donde hemos llegado, pero somos luchadores, trabajadores, alegres y entusiastas.
Fuimos los últimos en independizarnos, pero los primeros en sentir el orgullo nacional.
Nadie nos para, de dónde venimos nos enseñaron todo para sobrevivir, para ser mejores, para ser grandes.

Nuestro himno, lo dice, somos libres; eso somos, seamos felices porque lo obtuvimos de manera merecida.
Nuestra bandera muestran sus colores rojo y blanco que con orgullo hoy llevamos puesto.
Nuestro escudo que manifiesta la riqueza que tenemos, y que el mundo entero reconoce.

¡Tanto de que enorgullecerse! ¡Tanto de que sentirse merecido de un país como el nuestro!
¡Arriba Perú! ¡Arriba mi Perú! que nos llenaste de tus atenciones, y tus riquezas; que nos diste tu grandeza y tu resplandor, que nos regalas la hermosura de tus rincones, con montañas, volcanes, paisajes, playas, cultura, música, comida y más.

Con una historia y tradiciones propias, que solo hacen sentir orgullo de llamarnos peruanos.
Con tu elegancia y tu bondad al vernos nacer.
Como no sentir lo que sentimos por ti, si tú eres nuestro y nosotros tuyos.
Como no mirar al cielo con orgullo, si nosotros llevamos tu corazón.

Un corazón bondadoso, de brazos abiertos para el mundo, con un amor grande para dar, con un espíritu de hermandad, de familia, de amistad.
Desde el inicio de nuestro Tahuantinsuyo hasta nuestros tiempos.

Con nuestros antepasados los incas y por ende cada uno de nosotros,
Con el virreinato más grande de la historia,
Con un stop a la esclavitud y el inicio a nuestra constitución gracias a Castilla,
Con la sangre derramada de nuestros héroes y la paz de nuestra nación,
Costa, sierra y selva unidas con un solo corazón, que con voz alta decimos...

TE AMAMOS PERÚ

¡Tengo el orgullo de ser PERUANA y soy feliz!

REMS


viernes, 26 de julio de 2013

Un amor puro, es un amor verdadero "Añoranzas"

Aun puedo ver tus ojos grandes, mirándome con la misma ternura, el mismo amor y el mismo orgullo de siempre.
Hoy necesito de ti, de sentir tú presencia, sentir que me quieres como solías hacerlo.
Ya no estás en este mundo, y aun cuando en mi corazón estás presente, no puedo evitar el extrañarte.

Me enseñaste tanto de la vida, del amor puro, sin pedir nada a cambio, del amor que solo es mirar a la persona amada como si fuera lo único de la vida, el respeto, el hacer el amor con los ojos y el sentimiento sin tener que tocarnos.
Te veo reír, mientras yo en este momento lloro extrañándote
Recuerdo las veces recostados en aquella cama de institución, riéndonos como niños de la nada, mientras la música de Chopan o Bethoven seguía su curso. 


Me contabas tus historias, aquellas que aun podías recordar, mientras que yo te miraba y con atención escuchaba cada frase que salía de tu boca.
Te decía con todo mi amor cuanto me encantaba tus gigantes ojos, sentía que así me mirabas completa, que nada podía escaparse.
Sabía que no necesitaba nada más que estar cerca de ti. 
Era tan bello poder verte reír, sobre todo el ver que ambos, aun sin decir ni una sola palabra, sabíamos que éramos nuestros.

Te veía feliz, reías al ver como saltaba de un lugar a otro y cuando no nos veíamos, me llamabas y hablábamos horas de horas, me repetías lo que a nadie nunca dijiste, te amo y yo sonreía mientras te decía, escucha.....yo con voz alta gritaba, yo también te amo Ole Ramsing y tu reías.
Ambos estábamos enamorados del amor, del deseo de vivir, de la vida misma, era genial!

Tú me amaste de una manera pura e integra, y yo te amé a mi manera, una manera en la que jamás amé a nadie, porque tú mi querido Ole, fuiste y serás especial.
Aun cuando ya no estés en este mundo, te amaré, porque jamás nadie será como tú, jamás nadie me amará como tú, jamás nadie me mirará como tú, jamás nadie sentirá el orgullo que sentías tú, al saber que era yo quien estaba ahí para y por ti.

Todos al saber quién era, sentían conocerme, porque tú ya les habías hablado de mí, jamás dijiste algo malo sobre mí, siempre todo fue perfecto, porque eso era yo para ti. Lo sé, me lo dijiste siempre, y nunca lo dude, porque así me hacías sentir.
Iba a verte, corría, quería atenderte, hacerte feliz, lo merecías, confiabas en mí incondicionalmente. Siempre les decías a todos que hablen conmigo, porque yo sabía todo. Siempre decías que nadie se metiera porque yo lo resolvería. Llegaba a verte, a veces no podías levantarte, te ayudaba. Necesitaba verte bien. 

Nos recostábamos en el sofá, y muchas veces en ese sofá sentí que me protegías, aun cuando tus fuerzas ya no te daban más.
Eras mi mejor amigo, a veces hasta actuabas como un padre para mí, otras como un hijo, otras como el hombre enamorado. Todas tus facetas, me llenaban, porque en todas estabas tú, Fiel e incondicional.


De todas tus promesas solo una no cumpliste, y fue el no dejarme nunca. Te fuiste para no volver y aún recuerdo de manera clara, aquella tarde en el hospital, cuando fui a verte y lamenté haber aceptado que vivas en la ciudad, para estar cerca de mí.
Te vi mal, y en ese momento me di cuenta que nunca debiste salir de aquella institución, donde el cuidado era diferente, en donde aún tenías vida, en donde aún podíamos amarnos con pureza.

Me dijiste que ya no saldrías de ahí, te abrace, lloré, te pedí que no dijeras eso, que te callaras. Y me repetiste que sentías que ese era el final.
Fue duro, duro verte ahí, duro sentir que te me ibas, duro pensar que te perdería. Los días pasaban hasta que una mañana tuve que salir corriendo a verte porque pronto dejarías de respirar, te dije que te amaba, y al ver tus ojos supe que no querías irte, que me gritabas te amo, pero me pedias que me fuera, porque no querías que te viera alejarte de mí.

Aun estás presente en mí, mi corazón querido amigo aun es tuyo, mis pensamientos aun te pertenecen. Y mis recuerdos a tu lado aun me hacen feliz. Nunca me cansaré de agradarle a Dios y a la vida, por haberme regalado el tiempo dulce, maravilloso e inolvidable a tu lado.
Un amor tan puro como el nuestro perdurará hasta la eternidad. Un día nos encontraremos nuevamente, lo sé.

REMS




miércoles, 24 de julio de 2013

Nuestra boda "Momentos"

¡Qué día que hemos tenido!

No podía imaginar lo lindo que sería celebrar un día tan especial y tan grande a tu lado. Sí que me sorprendes cada vez.

 Hoy ya no soy solo tu enamorada, novia y amiga; hoy soy tu esposa, tu mujer, tu todo.
Se siente maravilloso poder gritarle al viento lo feliz que me siento. Aun cuando este amor es solo nuestro, puedo decirte que me haces la mujer la más feliz del mundo.

El verte bien me hace sentir llena, el vete reír es como un rayo de luz enorme, que entra directamente a mi corazón, verte contento me da la satisfacción más grande de la vida.

Si supieras todo lo que haces sentir; lo lindo que es cuando me tocas y me haces llegar al mismo cielo.
Mi vida, te quiero con toda mi alma, te quiero por lo que eres, por quien eres, por lo que vales, por lo que significas.

No hablo de perfección mi corazón, hablo de una realidad hecha de una fortaleza llamada amor y respeto.
Eres mucho y todo para mí. Mi corazón se siente feliz de solo saber que existes. Tu llegaste, te quedaste y sí mi amor, soy feliz a tu lado, sin ti mi vida no tendría la misma razón.

Contigo me rio, lloro si siento llorar, grito si es lo que necesito, y bailo como loquita si es eso lo que quiero.
Puedo ver en tus ojos de manera tan clara, que mi dolor es tuyo, que mi alegría es la tuya, que todo yo soy lo que amas y necesitas para ser feliz.

Es tan lindo sentir lo que siento, es tan lindo poder pensar que dentro de unos minutos, tocarás a mi puerta, me dirás: hola mi vida; y yo con una sonrisa te abrazaré y besaré con el mismo amor que tú me besas cada día.


Te quiero corazón

Rikke


¡Feliz! -"Reflexión"

No todos los días se puede uno sentir tan feliz.
Sin embargo alegrarte por el cada día, es para mí algo sencillo.

Ayer me sentí feliz, feliz porque pude sentir de una manera lo que quizá no muchos entenderán, libertad.
Así es, me sentí libre, y eso me hizo sentir feliz.

Mire al cielo y agradecí por un día como el de ayer.
Mis lágrimas caían de emoción, de gratitud, de un al fin, de un por fin, de un nuevo comienzo en donde yo seré la única protagonista.

Una vida de tanta espera, una vida de lucha, una vida de progresos, en donde la palabra libertad no era entera.
Sin embargo, hoy puedo decir que soy libre, como un ave para encontrar nuevos horizontes, o como un animal salvaje buscando lo mejor de la vida para seguir viviendo.

Si alguien ama más que yo el vivir, pues puedo decir con el corazón en la mano, que un día como el de ayer fui completamente feliz y eso nadie me lo robará.
Porque si la felicidad es un rayo fugaz, un vai- ven, un ir y venir, pues déjenme decirles, que esta felicidad llamada de la forma que sea, me dio la libertad que por tantos años añoré y soñé.

Con una copa de vino en la mano, levantándola lo más alto que pude, brindé por la libertad, por la felicidad, y ¡por mí!

REMS




jueves, 18 de julio de 2013

No soy una niña, ¡entiendelo! "Exhortación al irespetuoso"

Detesto la gente que es metida.
Cuando uno ama se debe respetar.
Debemos hablar hasta de lo que no nos gusta.

Dices que no me cuido, ya no sé cómo decirte que lo hago y que siempre lo he hecho. Que en todos estos años en donde he estado sola, no he hecho otra cosa que cuidarme y protegerme de gente mala y negativa.

No soy una niña, ¡entiéndelo!

Sé que te preocupas por mí y te lo agradezco, pero déjame ser. No pretendas cambiarme. Así me conociste, así te enamoraste de mí. Entonces ¡respétame!

No soy una niña, ¡entiéndelo!

No hables de mí con gente ajena. Le cuentas de mi diciéndole que no me cuido, preferiría que si hablaras de mí, sea para decir lo buena que soy, la mujer integra que ahora tienes, la mujer trabajadora y luchadora que has encontrado en mí, una mujer que te ha llegado a querer pese a los defectos que tienes, defectos que a veces pueden lastimar y tú no te das ni cuenta.

No soy una niña, ¡entiéndelo!

No hables de mí porque tú no me conoces, no hables de mí sí sólo es para decir algo que no es mi verdad; aunque sé que aunque me mate la vida diciéndote que te equivocas pues seguirás creyendo en lo que tu mundo cerrado dice.

No soy una niña, ¡entiéndelo!

No quiero que una vez más se acerque alguien que no conozco y me trate como si fuera una inepta que no sabe ni siquiera cuidar de su propia vida. No es justo, no lo hagas nuevamente porque con un tono de voz fuerte te digo

No soy una niña, ¡entiéndelo!

REMS


Frustración " Exhortación al que no escucha"

Es que realmente no sé qué es lo que estás pensando;
Si que puedes hacer que me vuelva loca,
¿Es que no entiendes que la vida no es solo como tú la ves?

Yo te quiero, pero no sé si mi paciencia me dé para soportar tanto cambio;
Es que tú crees que tus verdades son verdades,
Ya no sé cómo decirte que no lo son,
A veces me dices; ¡no mi vida, no creo! ¡No puede ser!

Y entonces me pregunto, para que me preguntas si igual no lo crees,
¿O es que tú crees saber más de mi vida y de mis propias experiencias que yo?
Pues no, nadie mejor que yo lo sabe, fui yo quien vivió todo eso, se trata de mi vida.
¿Por qué no lo entiendes?

Dices que me quieres, que me amas, que soy tu vida; sin embargo nunca escuchas. Sólo escuchas lo que tú tienes que decir,
Que desesperante puedes llegar a ser.
No sé cómo decirte que todo es un compromiso, que tenemos que respetarnos en cada momento.

Porque el día que perdamos ese respeto, pues perderemos todo.
No es eso lo que deseo. Deseo tenerte en mi vida siempre, pero ese siempre quizá no sea para siempre porque quizá al final ese siempre o para siempre se convierta en un hasta siempre.


REMS

lunes, 15 de julio de 2013

"Ensayo sobre la película Guerra Mundial"

Intro:
Esta película si que muestra una realidad dura, nos dice como se ve y como está el mundo. Entonces pensaba mientras veía que las personas nos infectamos. Nadie podía encontrar la razón a tanta infección, y menos cómo encontrarle una cura.


Contenido:
Yo miraba a la gente, se mataba, se lastimaba. Veía el dolor, la desesperación, las lágrimas, la frustración. Mi corazón se hacía pequeño y mi capacidad de entender se hacía mínima.

Que estaba pasando con toda la multitud, el mundo se hacía oscuro, se terminaba por llenar de tanta maldad.

Me hacía preguntas, que no tenían una respuesta exacta. Quería llorar por la pena que me daba de saber que este mundo estaba basándose en lo que una ficción mostraba. ¡Dios! sí que es duro ver como todo ha cambiado. Que solo algo llamado camuflaje podría salvarte de lo malo que tiene la vida, de lo que es esa ficción titulaba como infección.


Conclusión:
Si estamos infectados, es generalizado. Sin embargo lo que el hombre no puede curar con sus manos, Dios lo puede hacer con amor. ¿Cuál es la cura a esta enfermedad? La cura es personal pienso yo, y se llama…deja lo malo, deja lo negativo, ¡cúrate! No busques más hacer daño, ¡sonríe, se feliz!

No dejes que tanta infección termine por matarte y por matar lo que nos ha costado tanto construir. Tu vida no ha sido fácil, la de nadie lo fue, pero eso nos tiene que hacer fuerte, no termines por derrumbar lo bonito que es vivir. Un camuflaje, no puede ser la solución. Se tú, con el corazón limpio, con la mente pura, y con el deseo de felicidad infinita.

No me digas que es difícil. Ya lo escuché millones de veces. Vamos has algo, ¡trata! Y ya verás que no lamentaras haberlo hecho.

REMS